¿Que es el Real Arco ? ¿ Por que
el Real Arco ?
Por el E.Comp. Roy
A. Wells, GDCA,
Escriba E. Domatic Chapter of Instruction Nº177
= A.Q.C. vol.LXXVIII, 1965. (Condensación)
Esta nota está dirigida al Hermano para quien el Real Arco
es desconocido, o para quien este Grado Supremo le ha sido presentado
como un grado superfluo o de escaso interés para él.
Aún cuando se haya escrito profusamente sobre el Real Arco,
para tal Hermano la información al respecto ha sido un tema
relegado. Los Maestros Masones están continuamente llegando
a un punto en sus carreras Masónicas en el que se preguntan:
"¿Por qué el Real Arco?" o "¿Qué
es el Grado del Real Arco?", o aún "¿Que
tiene que ver con la Masonería Simbólica?". Su
desarrollo Masónico se ve estimulado o interrumpido de acuerdo
con las respuestas que recibe. Si el tema surge con Hermanos que
en un sentido Masónico están ilustrados al respecto,
quien se pregunta, naturalmente se beneficiará de la orientación
e instrucción. Sin embargo, con frecuencia las preguntas
podrían estarán dirigidas a aquellos que no están
bien preparados para responder adecuadamente y cuyas limitaciones
pueden producir a su vez una permanente influencia adversa en quien
podría haber encontrado en el Real Arco una inspiración
Masónica completa o tal vez un sendero hacia ella.
Una corta respuesta a estas preguntas sería que el Grado
del Real Arco es la consumación del Tercer Grado, lo cual
es una subestimación. El Real Arco es por cierto la progresión
natural en la Francmasonería que provee la obtención
de los "auténticos secretos", a continuación
del otorgamiento de ciertos secretos substitutivos, y como tal,
forma realmente una parte integral de la Masonería Simbólica
Inglesa.
La Masonería Simbólica se relaciona con las circunstancias
de la construcción del Templo del Rey Salomón, el
primer lugar fijo de veneración al Dios de Israel, y el lugar
donde se depositó el Arca de la Alianza luego de la peregrinación
por el desierto. En esta era se dijo: "Él construirá
una Casa en mi Nombre y Yo estableceré el trono de su Reino
por siempre". Para el Masón el significado de este enunciado
es que él mismo deberá levantar una superestructura,
"perfecta en sus partes y honorable para el constructor".
La Historia Bíblica nos informa que poco después
de la muerte del Rey Salomón se produjo una rebelión
y las Doce Tribus se dividieron en dos Reinos. Diez de las tribus
constituyeron Israel en el Norte, en tanto que las otras dos formaron
Judá en el Sud. Las diez tribus del Norte desaparecieron
cuando fueron tomadas en cautiverio por Sargon, Rey de Asiria. Judá,
sin embargo retuvo su identidad como Reino tributario, al principio
bajo la dominación de Egipto, y más tarde bajo Babilonia.
Como consecuencia de una falta de pago del tributo a Babilonia,
la ciudad de Jerusalén y el Templo fueron destruidos por
Nabucodonosor, Rey de Babilonia. El entonces Rey de Judá,
Joacim, junto con la gente prominente de su Reino fueron conducidos
en cautiverio a Babilonia. Sólo aquellos de las clases bajas
fueron dejados para labrar el suelo. Judá como nación
sobrevivió durante este período de cautiverio, y cuando
Babilonia cayó ante sus conquistadores Persas, los cautivos
fueron alentados a retornar a su tierra natal.
Leemos en las escrituras del profeta Haggeo que el Segundo Templo
no era nada tan importante, pero lo que si era importante, fue
el comentario: "La Gloria de aquesta casa postrera será
mayor que la de la primera". De esta declaración se
infiere que en el lugar del esplendor material del Templo de Salomón,
surgiría un desarrollo espiritual que inspiraría ideas
más elevadas del Dios de Israel.

Antiguedad del Real Arco
La primera referencia impresa a la Masonería del Real Arco
aparece en Dublín (Irlanda) en 1743, en un diario conteniendo
un informe de ..."el Real Arco llevado en procesión
por dos Excelentes Masones".
No hay certidumbre acerca de si se estaba refiriendo al grado del
Real Arco, pero en mi opinión probablemente fue así.
En 1744, fue publicado por Dassigny un artículo titulado
"Un Estudio Serio e Imparcial sobre la Causa de la Decadencia
Actual de la Francmasonería en el Reino de Irlanda".
El mismo contenía referencia al grado del Real Arco, pero
Dassigny no lo aceptó y pensó que era un fraude. Sin
embargo, muy poco tiempo después estaba prosperando. Laurence
Dermott, el segundo Gran Secretario de los "Antiguos",
fue siempre un entusiasta del Real Arco, al que describió
como "la raíz, corazón y médula de la
Masonería".
El más antiguo registro escrito del Real Arco data de 1741,
pero de ninguna manera esto implica que se haya originado en ese
año; es imposible señalar una fecha, y decir que fue
en ese año que nació el Real Arco. Es sin embargo
obvio que un grado similar a nuestro Real Arco se presupone derivado
del ritual del Maestro Masón, y una hipótesis aceptable
es que los secretos esenciales del Real Arco correspondieron a la
Veneratura y eran conferidos al V.M., no en su instalación
sino al concluir el año de su mandato, y que eran cierto
tipo de recompensa que se le acordaba por servicios prestados a
la Orden, al desempeñar eficientemente los onerosos deberes
de V. Maestro de una Logia.

Aquello que se perdio
El Maestro Masón que está ansioso por realizar un
progreso diario en conocimiento Masónico, el masón
inquisitivo, se ha preguntado sin duda por qué una leyenda
que ilustra una pérdida omite incluir la secuencia complementaria
de una recuperación; por qué la pérdida de
los "verdaderos secretos" es resuelta aparentemente por
la adopción permanente de ciertos secretos substitutivos,
y qué relación estos secretos substitutivos tendrían
con aquellos que se perdieron.
El tema del nacimiento, la vida y su madurez, la muerte y la resurrección
-o esperanza de supervivencia en mansiones inmortales- está
claro sin duda, pero ciertas frases en el ritual de la Orden indican
que el tema aun no ha terminado dentro de la Masonería Simbólica.
Es razonable asumir que el Maestro Masón ha especulado con
el hecho de que la intención en la Ceremonia de Apertura
es "buscar aquello que se perdió", sin embargo,
en la Ceremonia de Clausura de ese grado siempre hay una referencia
admitiendo un fracaso en dicha búsqueda.
Luego, el V.M. declara que los secretos substitutivos que le han
sido regularmente comunicados, son sancionados y confirmados con
su aprobación "hasta que el tiempo o las circunstancias
restituyan los verdaderos".
Tal vez se haya reflexionado sobre la respuesta que se le dio a
ciertos rufianes cuando demandaron una información específica
del Gran Maestre, quien les dijo que sin el consentimiento y la
cooperación de sus dos colegas, no podría ni habría
de divulgar los detalles que ellos le requerían. "La
paciencia y el trabajo asiduo le darán derecho al Masón
digno a su debido tiempo, a su participación de esos secretos".
¿Cuándo es "debido tiempo", y como se convierte
uno en un "Masón digno" de respecto y de participar?
El intento de obtener los legítimos secretos, sin el debido
derecho a ellos, o como diríamos hoy, el intento de conseguir
algo a cambio de nada, es una tragedia que parecería suscitar
varias situaciones maduras para el cuestionamiento. Los recopiladores
antiguos del ritual posiblemente decidieron que aquí había
un punto de fractura que podría proveer un elemento de satisfacción
para algunos Masones. De cualquier modo eso es exactamente lo que
ha ocurrido y por cierto esto ha demostrado ser de alta conveniencia
para muchos miembros.
En cuanto al Maestro Masón que se ha detenido a "pensar
en estas cosas" -el verdadero Masón Especulativo- ,
el Real Arco, o para darle su título completo, la Orden de
Masones del Real Arco, espera recompensarle hasta el límite
de su propia capacidad o aptitud.
¿Debo ingresar?
El Candidato para Iniciación a la Masonería afirma
entre otras cosas que su confianza está depositada en Dios,
que es inducido por un ansia genuina de conocimiento y por un sincero
deseo de convertirse en más útil en el servicio de
sus semejantes.
Como Candidato para el Real Arco, deberá presentarse "con
un deseo de perfeccionarse en la Masonería y de dedicar ese
perfeccionamiento a la Gloria de Dios y al bien de la humanidad".
Tal deseo de perfeccionamiento sólo puede manifestarse si
durante el período de su carrera en la Orden hasta ese momento,
se ha estimulado y alimentado su interés en la Masonería
por sus proponentes, los Oficiales de la logia y los Preceptores
de la Logia de Instrucción, todos aquellos cuyo deber hacia
el aspirante es obvio, pero que alguna vez podemos perder de vista.
Si la Logia de Instrucción es tan sólo una "Logia
de Ensayos" sin la levadura de la instrucción, la parte
ritual de la Francmasonería se convierte en el punto focal
y domina sobre todos los otros aspectos. Si la agenda de la Logia
no contiene otra cosa que sucesivas ceremonias, se transforma en
muy poco más que un vehículo para conseguir habilidad
en el ritual y dicción perfecta.
Todos aceptamos que la Francmasonería es "un sistema
de moralidad velado en la alegoría e ilustrado por símbolos".
Esto requiere de algún esfuerzo para comprender no tanto
lo que el ritual expresa, sino lo que nos conduce a hacer.
Si realizamos la internalización de que la Francmasonería
por cierto nos provee las herramientas, pero que la elección
de las mismas y la manera de usarlas reside totalmente en nosotros,
siendo así, la edificación del "Templo dentro
de nosotros mismos" ya ha comenzado.
La búsqueda de "Aquello que se perdió"
-la Palabra Perdida- comenzó realmente en un sentido bíblico
cuando Adán cayó en desgracia y legó a la humanidad
ésta perpetua búsqueda.
Cuando los constructores del Primer Templo en Jerusalén
se desviaron del verdadero culto, el mito bíblico se convirtió
en realidad. Sin embargo, la Palabra permaneció en ese mismo
lugar y al contar la manera de su redescubrimiento y el reconocimiento
al privilegio para aquellos que lo hicieron posible, el Real Arco
muestra exactamente cuál es para todos nosotros la verdadera
esencia de la Masonería.
Cuando uno se encuentra en la búsqueda, el Compañerismo
del Real Arco debe sin duda ser recibido con beneplácito.
En otras épocas el ingreso a un Capítulo Real Arco
estaba limitado a aquellos que ya habían ocupado la Veneratura
de una Logia. En la actualidad todo Maestro Masón con una
antigüedad de más de cuatro semanas es elegible, pero
los tronos de los tres Principales están restringidos a aquellos
que hayan sido instalados como Venerables Maestros de una Logia.
Sin embargo, dentro del Capítulo existen otros cargos a los
cuales el Maestro Masón puede tener acceso después
de haber sido exaltado en el Real Arco.
El Masón entusiasta hallará en el Santo Real Arco
mucho de lo que estuvo buscando desde su tercer grado, y además
de la gran enseñanza simbólica y de la imponente ceremonia,
encontrará que entre los miembros del Capítulo se
encuentran los más activos adherentes de la Francmasonería.
La Masonería del Real Arco no es en absoluto excluyente,
competitiva, ni incompatible con ninguno de los Grados del Escocísmo,
y prueba de ello es que tantos Hermanos estén actuando simultáneamente
en ambos cuerpos masónicos.

Publicación preparada por la Editorial "Miscelánea
Masónica" y autorizada por el Supremo Gran Capítulo
de Masones del Real Arco de la Argentina.

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